Buenas Prácticas Agrícolas
Las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) son un conjunto de principios, normas y recomendaciones técnicas aplicables a la producción, procesamiento y transporte de alimentos, orientadas a asegurar la protección de la higiene, la salud humana y el medio ambiente, mediante métodos ecológicamente seguros, higiénicamente aceptables y económicamente factibles.
El marco de las Buenas Prácticas Agrícolas
Se enlistan las necesidades de manejo como son el suelo, el agua, la producción de los cultivos y su protección, la producción animal y su salud, la cosecha y el almacenamiento, la energía y gestión de residuos, el bienestar y salud de las personas y aspectos como la naturaleza y el paisaje.
Objetivos específicos de las Buenas Prácticas Agrícolas son proteger al consumidor, fomentar la confianza al consumir productos, lograr el reconocimiento de los protocolos y/o programas nacionales, incrementar la disponibilidad de alimentos y garantizar la inocuidad de los productos.
IMPORTANCIA DE LAS BUENAS PRACTICAS AGRICOLAS
Según la FAO las buenas prácticas agrícolas pueden ayudar a los países en desarrollo a afrontar la globalización sin comprometer sus objetivos de desarrollo sostenible. Los países en desarrollo afrontan cada vez más cambios en los mercados alimentarios domésticos e internacionales, además de una proliferación de normas y recomendaciones que generan dificultades para acceder a las economías desarrolladas, pero al tiempo representan una oportunidad de mejorar su sector agroalimentario.